ALTERACIONES DE COLUMNA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

María José Gil Carrillo. Fisioterapeuta (col. nº 63) y Osteópata MROE EurOst 209. Especializada en el tratamiento de alteraciones de columna en niños y adolescentes. Fundadora del Centro de Osteopatia y Fisioterapia Integrativa Mallorca (1999). Forma parte de la escuela internacional Rigo Concept-BSPTS, dedicada a formar a fisioterapeutas en el tratamiento de la escoliosis y otras alteraciones de la columna.

 

¿Tiene mi hijo la espalda mal?

Llega el verano, la piscina, la playa... y de repente observamos algo que nos llama la atención en la espalda de nuestro hijo o hija: un hombro más alto que el otro, la cintura parece desigual o la espalda está demasiado redondeada.

La adolescencia es una etapa de grandes cambios físicos. Además, los niños comienzan a necesitar más intimidad y es menos frecuente que los padres vean su espalda. A esto se suma que las revisiones pediátricas son menos frecuentes que en los primeros años de vida. Por todo ello, es habitual que algunas alteraciones de la columna se detecten por primera vez en esta etapa.

Cuando un niño llega a nuestra consulta, realizamos una exploración física completa, valoramos su movilidad y efectuamos diferentes mediciones para determinar si se trata de una alteración estructural de la columna o simplemente de un problema postural. Dependiendo de la edad, la evolución y la historia clínica, recomendamos también una valoración por su pediatra, quien decidirá si es necesario realizar pruebas complementarias, como una radiografía.

Es importante saber que no todas las asimetrías indican un problema de columna. En muchas ocasiones se deben a alteraciones posturales transitorias o a mecanismos de protección del organismo tras una caída, un golpe, una sobrecarga deportiva, una adaptación a un tratamiento de ortodoncia o, simplemente, a malos hábitos posturales.

 

Entonces, ¿Cuáles son los casos que requieren más atención? ¿Qué es la escoliosis? ¿Una mala postura significa que existe un problema?

Las alteraciones estructurales de la columna más frecuentes durante el crecimiento son la escoliosis idiopática y la cifosis juvenil.

La escoliosis idiopática es una deformidad tridimensional de la columna vertebral. No consiste únicamente en que la espalda se desvíe hacia un lado, además hay torsión vertebral, por lo que aparecen pequeñas asimetrías entre ambos lados del tronco que, al inicio, pueden pasar desapercibidas.

La cifosis juvenil o espalda redondeada es una alteración en la que la curvatura dorsal aumenta durante el crecimiento. No se trata simplemente de una mala postura: las vértebras pueden modificar su forma, aparecen rigidez y dificultad para corregir la postura de manera voluntaria.

Afortunadamente, no todos los casos evolucionan hacia alteraciones importantes. Se tiene que tener en cuenta que ocurre durante el crecimiento rápido y la deformidad aumenta progresivamente en lugar de estabilizarse.

Las revisiones pediátricas suelen incluir la valoración de la espalda, no es responsabilidad de los padres tener que detectar este tipo de alteraciones. Además, un fisioterapeuta con formación específica en pediatría generalmente es capaz de diferenciar si se trata de un problema estructural o de una alteración postural.

 

 

¿Duelen estas alteraciones?

En general, no. Estas alteraciones están relacionadas con el crecimiento y los cambios hormonales, así que lo habitual es que la espalda no duela.

Lo que sí ocurre a menudo es al revés: el niño va a la consulta porque le duele la espalda por otro motivo: una caída, una sobrecarga deportiva, un mal gesto, una contractura por estrés; y es entonces, al explorarlo, cuando se detecta de forma casual alguna asimetría

En estos casos, el tratamiento inicial se centra en resolver el dolor y, posteriormente, se realiza un seguimiento de la evolución durante el crecimiento.

 

 ¿Cómo se puede prevenir?

La mejor prevención es la detección temprana.

Las revisiones médicas programadas durante la infancia son fundamentales, y una valoración por parte de un fisioterapeuta especializado en pediatría puede ayudar a detectar, en su inicio, pequeñas alteraciones y orientar a la familia. 

En los problemas estructurales de la columna, cuanto más pequeño es el niño, mayor es el tiempo de crecimiento que queda por delante y, por tanto, mayor puede ser el riesgo de que determinadas alteraciones progresen.

Alrededor de los 6 años comienza una etapa de cambios hormonales, desarrollo y crecimiento en la que pueden aparecer algunas asimetrías que no necesariamente representan un problema, pero que conviene observar. Posteriormente, durante la prepubertad y la pubertad, el crecimiento se acelera y estos periodos son especialmente importantes para realizar una valoración de la columna.

Nosotras proponemos un acompañamiento durante el crecimiento desde el inicio de la vida. No es necesario que el niño tenga un problema para ser valorado, que esté más adaptado a las diferentes etapas por las que va pasando durante el crecimiento, va a influir muy positivamente en la columna.

 Al nacer y hasta el primer año medio de vida el ser humano pasa por una época de gran cambio. La columna se tiene que adaptar a la fuerza de la gravedad, a nuevos movimientos, tiene que haber estabilidad para el desplazamiento, … El tratamiento desde esa edad hace al niño mucho más adaptable a las diferentes etapas, además de re-equilibrar frente a caídas, golpes,… y compensaciones que va haciendo el cuerpo.

 

¿En qué consiste el tratamiento?

No todos los niños necesitan tratamiento con ejercicios activos. 

En muchos casos basta con realizar un seguimiento periódico y aplicar ejercicios específicos a aquellos pacientes que realmente presentan progresión documentada, es decir que están empeorando con el crecimiento.

Cuando se diagnostica una escoliosis idiopática o una cifosis juvenil, es importante que el tratamiento sea específico para este tipo de alteraciones y consiste en ejercicios de una intensidad suficiente como para influir en la progresión de la curva. 

Actualmente existe evidencia científica que respalda el uso de Ejercicios Específicos de Fisioterapia para la Escoliosis (Physiotherapy Scoliosis Specific Exercises - PSSE). Estos ejercicios ayudan a controlar la evolución de la deformidad.

En los casos de dolor o de alteraciones posturales, el tratamiento será diferente y siempre debe adaptarse a la edad y a las necesidades de cada niño. Es importante recordar que un niño no es un adulto en pequeño y que su valoración y tratamiento deben realizarse teniendo en cuenta las características propias de cada etapa del crecimiento.

La mayoría de las alteraciones de la columna detectadas durante el crecimiento pueden controlarse adecuadamente si se identifican a tiempo. Ante cualquier duda, lo importante no es alarmarse, sino consultar con un profesional cualificado que pueda valorar cada caso de forma individual y, si es necesario, establecer el seguimiento o el tratamiento más adecuado.

10 de Agosto de 2026

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