SER FISIOTERAPEUTA EN LA SANIDAD PRIVADA
Mayka Vitoria Rueda, es fisioterapeuta y coordinadora en Centros Médicos y Hospital Quironsalud Son Verí. Diplomada por la Universitat de les Illes Balears (UIB) en 2006. Es colegiada por el Colegio Profesional de las Illes Balears con el nº 511. Ha orientado su vida profesional hacia la Sanidad Privada de Baleares, con más de 20 años al servicio.
Su formación está basada en patologías musculoesqueléticas, inducción miofascial, Punción Seca y Ejercicio Terapéutico.
Dirigió durante tres años un grupo de terapia acuática para mujeres con cáncer de mama, financiado por el Ajuntament de Palma y con la colaboración del Colegio Profesional de las Illes Balears y la AECC.
¿Cómo definirías el papel de la fisioterapia en la Sanidad Privada?
Actualmente, la fisioterapia en el ámbito privado es esencial en la sociedad en la que vivimos. Estamos a caballo entre la Sanidad Pública y los centros totalmente privados permitiendo el acceso a una parte de la población, a través de su aseguradora. Es más accesible tanto porque tenemos menor lista de espera como por un tema económico puesto que no todas las personas pueden permitirse sesiones privadas semanales.
¿Cómo es ser un fisioterapeuta en el ámbito privado?
Nuestro papel como fisioterapeutas es común a todos los que nos dedicamos a esta profesión. Mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes es el primer objetivo que nos marcamos.
Ayudar a recuperar la funcionalidad después de una lesión y aliviar el dolor crónico es nuestro trabajo del día a día.
¿Crees que la Sanidad Privada está reñida con la Pública?
No, no lo creo y no debería ser así.
Como he comentado antes, todos tenemos un objetivo común, que es ayudar a las personas cuando tienen un problema de salud. De dónde venga la ayuda, no debería ser un motivo de disputa.
Es verdad que nosotros tenemos ventajas, esencialmente la rapidez para realizar pruebas diagnósticas, el acceso al especialista es mucho más directo y menor lista de espera. Pero la Sanidad en sus dos modalidades son de calidad y un pilar básico en la sociedad.
¿Cómo es ese trabajo del día a día?
Trabajamos con un equipo multidisciplinar en el que el papel del fisioterapeuta va cobrando cada vez más importancia. Tenemos la suerte de tener un equipo médico que comprende y respeta nuestra profesión, valorando nuestro trabajo y criterio.
Al final todos queremos la mejoría del paciente.
Hacemos una valoración inicial y replanteamos el tratamiento cada ciclo de sesiones, siempre teniendo en cuenta el estado del paciente y el objetivo marcado.
Contamos con la ayuda del Servicio de Traumatología y Rehabilitación.
¿Qué tipo de pacientes atendeis?
Atendemos perfiles diferentes, desde niños en edad escolar hasta personas mayores con dolor crónico, pero casi siempre en el área de traumatología.
Abordamos la lesión ya sea por un dolor agudo, crónico o una pre o postcirugía.
¿Dónde desarrollan la actividad?
Pues somos siete centros médicos, que completan el Grupo Quironsalud junto a Quirón Rotger y Quirón Planas, repartidos por toda la isla: Manacor, Inca, Campos, Palmanova, Sóller, Palma y el Hospital de Son Verí, en Lluchmajor.
¿Con qué equipo cuentan?
Somos 27 profesionales entre todos. Contamos con 14 fisioterapeutas y 13 auxiliares de rehabilitación.
¿Cómo es el trato al paciente?
Para nosotros el trato al paciente es muy importante. No sólo ver la lesión sino a la persona. Llamando al paciente por su nombre, recibiéndole con una sonrisa y creando un clima de familiaridad, sin perder nunca la profesionalidad. Con eso conseguimos transmitirles seguridad y sobre todo tranquilidad.
Muchos de ellos vienen pensando en cuánto va a doler, y casi no saben lo que les ha ocurrido o qué pueden esperar después de la cirugía, por ejemplo.
Por ello, para nosotros, también la información es importante, dedicar unos minutos de la sesión para hablar al paciente sin tecnicismos excesivos. Eso le va a ayudar a comprender y sobre todo a calmarse.
Así conseguimos que el paciente se implique en su recuperación. No sólo realizamos la técnica que necesita, sino que también somos un apoyo en las dudas que le puedan ir surgiendo y en la pauta de los ejercicios.
¿Cómo fue tu experiencia llevando un grupo de pacientes con cáncer de mama? ¿En qué consistía?
Al principio fue un reto. No era un perfil en el que yo hubiera trabajado pero con la ayuda de Tomás Alías, mi antiguo profesor de la Facultad y Decano del Colegio Profesional, me lancé a ello.
Llevamos un grupo de mujeres diagnosticadas de cáncer de mama, algunas de ellas mastectomizadas. En aquella época no se hacían las reconstrucciones en una etapa temprana tras la cirugía, por lo que el impacto era mucho mayor. Además, dichas cirugías eran mucho más agresivas que en la actualidad por lo que se desarrollaba, en muchas de ellas, el problema adicional del linfedema en el brazo.
La terapia consistía en hacer ejercicio terapéutico dentro del agua, donde con el bombeo de la musculatura al moverse y con las propiedades del medio acuático, conseguíamos ayudar a prevenir o reducir el linfedema.
Ahí conocí a mujeres maravillosas y fui testigo del espíritu de superación de todas ellas. Aunque quedaron algunas en el camino, y esa fue la parte más triste, me enseñaron a que rendirse no es una opción. Fue una experiencia enriquecedora, no sólo a nivel profesional sino también personal.
Aprovecho para mencionar que esta terapia se está llevando a cabo actualmente de la mano del Colegio Oficial de Fisioterapeutas, Ajuntament de Palma y el IME. Animo desde aquí al resto de Ayuntamientos a organizar tal actividad puesto que resulta muy positivo tanto en el plano físico como el emocional.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Ayudar a las personas, sobre todo en la sociedad actual donde todo son prisas y cada vez somos más egocéntricos, es para mí la mejor parte de mi profesión.Y encima ayudar en lo que es más importante en la vida, que es en la salud.
Además somos del personal sanitario que más tiempo pasa con el paciente, con quien más habla, que más le conoce en el contexto sanitario y que al finalizar su tratamiento se vaya mejor de lo que vino, para mí, no sólo es una satisfacción profesional sino también personal.
No todas las profesiones llenan el alma.
Aunque no siempre se consigue una recuperación total, ser parte de un proceso de superación es valioso.
Una vez me preguntaron qué es ser la fisioterapeuta, para mí ser fisioterapeuta es ayudar a lograr lo que antes parecía ser imposible.
26 de Octubre de 2026